Hay fotos que hablan solas: pedalear por un camino de tierra , abriéndose paso entre interminables y altivos pinares, con manchas blancas de nieve en las cumbres . Me recuerda un poco a algunos de los bosques por los que transcurre la ruta de Montañas Vacías , en España. Libertad y disfrute del momento.
Tras recoger el campamento y desayunar unas galletas con crema de cacao en el camping de Odden , empezamos a disfrutar de increíbles paisajes , mientras vamos mezclando pistas forestales con tramos de la carretera E6, siguiendo la ruta en el móvil con Google Maps.
Ya he comentado en la introducción de este blog que ya he comporbado en algún otro viaje en bicicleta que
Google ha mejorado mucho su aplicación para los ciclistas y cuando le marcas un destino está muy acertado en el camino que suele proponer , porque vamos viendo que siempre te recomienda los tramos más seguros y ciclables , priorizando carriles bicis o rutas existentes para las dos ruedas.
Las tres primeras horas de nuestra jornada son plácidas y van llaneando el camino , con apenas un par de subidas exigentes , que lo único que hacen es darle más aliciente al recorrido.
Vamos haciendo pequeñas paradas para saborear los rincones que vamos descubriendo y los lanzamos a toda velocidad en las bajadas que vamos encontrando. Las pistas en perfecto estado y sin circulación lo permiten. Apenas vemos casas , solo granjas distanciadas entre sí , como más ganado que personas. Pasamos por los pueblos de Tretten y Favang , para ver a lo lejos otra de esas iglesias vikingas de madera negra que nos indica que llegamos a una parada obligatoria.
El sitio es espectacular , pero la felicidad es efímera y pasamos en diez segundos de la sonrisa en nuestros rostros a la angustia. La iglesia está junto a una granja y queremos pensar que ese es el motivo de la invasión de mosquitos que empezamos anotar sobre nuestras piernas. Yo no le doy mayor importancia que la molestia del momento y aunque , con más rapidez que otras veces , no dejo de tomar fotos y de visitar el interior de la iglesia.
Pero Christian ya se teme lo peor y me avisa que me espera a unos cientos de metros del lugar , asegurándose de que ya no esté, los vampiros alados.
Cuando nos juntamos hacemos balance de las picaduras : solo ha sido en las piernas , pero Christian es alérgico y algunas veces , una o dos de las picaduras que reciben se le suelen complicar.
Nada grave , pero si molesto.
Ya os adelanto que efectivamente , un par de picaduras amanecerán mañana como dos huevos de avestruz. Son más molestas que dolorosas , pero al inflamación harán que Christian pase un día de pedaleo incómodo. Por suerte y una vez que Christian se toma su medicación , en 24 horas todo mejora , quedando el momento mosquito en una anécdota , ya que no se volverá a repetir.
Lo que nos ha ocurrido , a pesar de haber leído que en Noruega pueden aparecer estos indeseables , es que nos han aparecido a traición , porque hasta entonces , ningún de los días anteriores los habíamos visto ni por asomo.
A partir de mañana, no faltarán el "Autam" en nuestra bolsa del manillar y nos lo iremos aplicando por precaución , sobre todo , por las noches.
El resto de días iremos atentos y preguntado en los sitos si hay compañía: esporádicamente algún día veremos algún mosquito , pero ya no nos vuelven a picar , una vez tomadas las precauciones de darnos la loción y de tener cuidado al entrar y salir de la tienda de campaña, para no dejar que compartan las noches con nosotros .

Desde esta finca donde están recolectando fresas , que es el fruto que vemos se recoge en esta zona de Noruega en esta época del año , llegamos a Ringebu , donde nos toca superar una dura subida por un carril bici , divisando de nuevo el poste indicativo de la ruta ciclista nacional "7" .

Al preparar ayer la jornada , tenemos previsto dormir en un camping que dista 21 kilómetros. Nada que no podamos superar con facilidad , pero finalmente nos vamos a quedar a dormir en un albergue , diez kilómetros antes porque prefiero ver como evoluciona Christian de sus picaduras y porque nos sorprende una tormenta que yo creo que nos quiere decir que por hoy debemos parar el pedaleo.
Además el albergue donde nos vamos a quedar no es un albergue más!!!!!!. En la web del Pilegrimsleden hacen mención al alojamiento de Dale Gudbrands Gard como uno de los seis centros regionales de Peregrinos a lo largo del Camino de San Olav , entre Oslo y Trondheim y yo ya lo traía apuntado , por lo menos para hacer una parada y sellar la credencial. Ubicado en la histórica granja de Hundorp. El sitio es espectacular , ya que , en un entorno precioso se ubican varios edificios para alojarse , desde un hotel de lujo , hasta una pequeña casa de madera , con aspecto de iglesia , reconvertida a una especie de alojamiento rural.
El albergue para los peregrinos es una cómoda casa , con una planta baja , donde se hace una primera recepción , asesoramiento y atención a los peregrinos , ya que al ser uno de los centros regionales de Peregrinos , disponen de personal que atiende de manera super amable y una planta superior , donde se encuentran las habitaciones y los baños , para los peregrinos que deciden quedarse a pasar la noche.
Nosotros , después de tomarnos un primer café que nos ofrecen nada más llegar y comprobar las comodidades y la relevancia del albergue al que hemos llegado , vemos claro que este es nuestro sitio para pasar esta noche, ya que además la previsión para la tarde es que van a caer algunas tormentas.
Preguntamos si hay sitio y nos alojan en una coqueta habitación con dos camas , para nosotros solos.
La verdad es que al sitio no le falta detalle. De una parte el albergue , que dispone de información , además de una tienda con todo tipo de merchandising del Camino de San Olav (aprovechamos para comprar pins, escudo para la alforja, un imán para la nevera y una camiseta) y muchos detalles en el exterior relacionados con la peregrinación. El entorno , con el resto de edificios completan a la perfección la sensación de estar en un sitio diferente. El hotel de lujo parece una antigua mansión señorial del siglo XVIII y la granja , en funcionamiento , con caballos y vacas nos dan la sensación de estar en los dominios e algún terrateniente que tiene a bien dejarnos pasar en su casa la noche.
Después de prepararnos , en la cocina del albergue , un cous cous con estofado y unas salchichas , nos acercamos al supermercado que nos indican tenemos apenas a dos kilómetros y aprovechamos para hacer una visita a esta peculiar y diferente iglesia con forma hexagonal.
Caen cuatro gotas y la iglesia nos protege mientras pasa la tormenta.
Regresamos al albergue con la compra para la cena y para llevar provisiones mañana y nos damos una reconfortante ducha.
Christian decide quedarse en la habitación , recuperándose , mientras yo bajo al salón para anotar los detalles de la etapa en el diario que luego me sirve para escribir este blog y para preparar y revisar la etapa del día siguiente.
La tarde la completamos con una paseo por la granja , disfrutando de las vistas. al fondo de la foto las montañas que hemos recorrido por la mañana. La foto refleja a la perfección lo que antes os comentaba , en relación a mi paisaje ideal , cuando viajo plácidamente en bicicleta.
Montañas , escuchar el rumor de las aguas del río (en esta ocasión el Gudbrandsdalslagen) y como guinda las vías del tren reflejan a la perfección como la Naturaleza nos guía y nos indica el mejor de los recorridos para avanzar en nuestro Camino.
Volvemos al albergue y hoy toca homenaje en la cena: huevos fritos con hamburguesa , antes de irnos a descansar!!!!!.
Para finalizar el capítulo y como hago en todos , os dejo los enlaces de Wikiloc, tanto de nuestro Camino de San Olav , como del viaje en autocaravana , que hemos hecho después , para ver otros detalles de ambos recorridos.
Wikiloc | Ruta Viaje a autocaravana por Noruega: Oslo-Stavanger-Bergen-Flam-Oslo
Wikiloc | Ruta Camino de San Olav en Noruega: OSLO-TRONDHEIM
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